domingo, 20 de septiembre de 2015

Paz, calma, soledad.

Paz, calma, soledad.
Diria silencio pero no existe el silencio absoluto.
El pequeño pajaro en un arbol, el sonido del arroyo y el murmullo del viento cuando acariciaba con ternura las hojas de los arboles. Solo eso. Esos sonidos. Y lo demas, paz, paz y tranquilidad. Ninguna sonrisa en el rostro, ninguna expresion, pero eso no significaba que se sintiera mal o estubiera triste, no nesitaba mostras su felicidad atraves de expresiones, por que estaba sola. Y tampo sentia felicidad, sentia calma, paz, soledad; pero esa soledad reconfortante esa que es solo tranquilidad, solo existia ella y la naturaleza, estaba sola pero estaba bien, ahi es donde se sentia comoda, libre y a gusto.
Cualquiera que la hubiera visto hubiera visto una imagen melancolica y quizas de soledad mala, pero no era asi. Miraba el arrollo con ojos relajados y esbozaba esa sonrisa que nadie llama sonrisa, esa sonrisa que solo percivia ella que era una sonrisa aunque para los demas fuera seriedad, sujetaba sus rodillas entre sus brazos y su cabeza en las rodillas, y permanecia ahi...sentada al borde del arrollo mirandolo ensimismada, pensando en la tranquilidad, pensando en... Nada.
Nadie penso jamas que fuera bonita, era seria y no hablaba, era fria como el hielo y transmitia melancolia, tenia la piel palida, el pelo negro y los ojos negros tan negros que era imposible leer sus sentimientos. Pero aunque nadie lo supiera tenia sentimientos pero su corazon se escondia bajo varias capas de tierra, como una semilla, como aquella pequeña hierba que podria ser un arbol pero que nadie nunca rego, y poco a poco se marchita, pero no muere. Y ahi estaba, otra vez sola , sola pero libre, sola pero siendo ella, sola pero sin que nadie le dijera que era como una piedra. Sola pero no tan sola, sola con sus pensamientos , con el arrollo, con el pajaro y la ardilla, con los arboles y la brisa, oscura, hasta que la luz vino... y la abrazo.