jueves, 20 de noviembre de 2014

Frágil confesión

"Sabéis esa sensación de querer tanto a alguien que hasta sientes impotencia, la mía tiene nombre. Ella es la dosis de locura que un loco como yo necesita para no volverse cuerdo. Recuerdo haberme perdido horas en su espalda buscando la zona perfecta donde posar mi caricia y me alegro de no haberme encontrado aún. Soy un nómada egoísta viajando en busca de lugares en tu cuerpo de los que solo yo pueda disfrutar. Tengo que confesar que tengo mis pequeños vicios, como cortarte la respiración por segundos cuando beso justo debajo de tu primera costilla, continuando hasta tu cadera, convirtiendo tus cosquillas en una piel erizada.

Su sonrisa es el imán que ha capturado el tornillo que me falta desde que la vi por primera vez. Si me abraza sin previo aviso, como cuando me dispara su mejor sonrisa, me siento grande y pequeño a la vez. Quiero ser su héroe, salvarla de cualquier amenaza, y, a la vez , quedarme en sus brazos un ratito mas, disfrutar como los cinco minutos extra de sueño  que le suplicamos a nuestras madres de pequeños. La felicidad me recorre el cuerpo cuando estoy con ella, mis sonrisas de tonto enamorado me delatan.

Yo solo soy un simple soldado que cumple todas las ordenes que tu cuerpo le da.

Mundo, desde aquí te pido perdón por detenerte por completo cada vez que la veo venir hacia mi, lo siento, pero no dejare de hacerlo.

Me declaro fan numero uno de tus labios mordidos, de tu dulce caminar y de tu cuerpo desnudo.

Quiero hacer contigo los mejores momentos de mi vida, esos que recorran mi mente cuando sienta que mi hora este cerca, como cuando salto sin paracaídas como un kamikaze desde tu pecho hasta tu cadera para hundirme en ella y salir a flote cuando tu gemido rompe el silencio que tan frágil y escaso es mientras estamos juntos.

Pasar todo el dia en el cuarto, acariciando cada rincon de tu cuerpo, despertando tus cosquillas mas escondidas y saboreando tu piel de gallina.

Verte cada noche en mi cama seria el final feliz que todos mis días necesitan. Y entonces, gritarte en susurros al oido que estoy perdidamente enamorado de ti y cada día me pierdo mas.

Amor, me despido con un hasta luego ya que esto no va a acabar, solo digamosle adios al adiós. "





Nota del moderador: El autor del texto pidió que se adjuntara el video con el relato y quería darlo a conocer.