jueves, 25 de diciembre de 2014

24 besos

Y ahí estaba yo, mirandole de reojo, sus padres hablaban sobre la cena que había preparado su abuela, su hermana escuchaba un villancico de The Vamps y él... Él solo veía la carretera sonriente. La tarde había sido perfecta, la última película del Hobbit nos había encantado, me cogió la mano temeroso al empezar la película, al ver que yo no la aparte se relajo y ambos disfrutamos del espectáculo. Su cumpleaños no podría haber sido en mejor ocasión, un 24 de diciembre, fue mi oportunidad de demostrarle que le escuchaba, también de demostrar que me importa. La sonrisa que adornaba su rostro al abrir su regalo lo dijo todo, y su abrazo tan fuerte lo reafirmo. El día ya acaba y en la puerta de mi casa nos despedimos, una sonrisa tímida me lanzo, sus labios mordió y muy despacio ,sin prisa mis labios besó, ese momento la noche perfecta convirtió.